200 años…celebrando a México.

Me conmueve realmente escribir sobre mis pensamientos en cuanto a la nacionalidad que tengo. Incluso después de recibir varios comentarios de no parecer mexicana sino rusa o rumana, digo con orgullo que soy mexicana. Anoche, sin embargo, sentí la melancolía de notar que en las calles no hay trompetas sonando ni camisetas verdes, sólo una estabilidad usual dentro del tráfico o la notoria presencia de varios compradores por ser el miércoles de oferta en una tienda. Ahí estaban todos, comentando en español, riendo, algunos con las caras amargas pero -con tristeza- advertí que al parecer se les olvidó la fiesta del quince de septiembre.
Una amiga me comentó el día de hoy que sí había fiesta pero que fui yo la que no lo notó. Me le quedé viendo con cara de signo de interrogación.
– Lo siento, pero todavía no me acostumbro, vaya no puedo vivir la fiesta sin ver a las personas caminando por las calles medio borrachas, con las trompetas y gritando, no me acostumbro a que se celebre un acontecimiento tan importante en un restaurante escondido, gritando sólo en un espacio pequeño – Le comenté.
Ella respondió que eso era verdaderamente una tristeza, que si algo creía era que yo saldría disparada a buscar un lugar para arrojarme y gritar que soy mexicana y qué, y haciendo olas con mi pasaporte para que notasen los presentes y los ausentes, que tan mexicana soy.

Vivo en Phoenix, Arizona, el porcentaje de latinos es altísimo, de hecho estoy acostumbrad a escuchar más frases en español que en Inglés, situación poco favorable para aprender un nuevo idioma o para recuperar el sentido de estar ocupando un espacio en los Estados Unidos.

Creo que nuestra identidad verdadera está muy relacionada con la opinión que tenemos sobre nuestro origen. Hay que celebrar ser mexicanos diariamente sin importar las fiestas y los meses. Eso uno lo reconoce cuando estás apartada de tu país y notas con un poco de nostalgia que muchos han aprendido a reducirse negando su sangre latina. No hay que tacharlos de traidores, no, es gente acostumbrada al maltrato, a oír los cuchicheos por las calles y sentirse que no son ni de México ni de los Estados Unidos. No tienen identidad o al menos creen que es mejor negarla a sentirse orgullosos de ella. En una ocasión tuve la oportunidad, la increible oportunidad de coincidir con Eva, una mujer que tenía parientes en México por completo indigenas. Ella comprendía el nahuatl: hablado y escrito. Le dije que era realmente una belleza el haberla conocido a lo que mencionó: “A veces me da verguenza” – No la regañe. Traté de comprender su punto de vista. A fin de cuentas tenía señales de sufrimiento por el rostro. Todo su cuerpo hablaba del dolor de estar consciente de la vida de sus parientes pero enfrentarse a un pais guerrero no es sencillo.
Vino a verme porque deseaba conocer un poco sobre su futuro en el area laboral. Buscamos en el internet y descubrimos, para alegría nuestra, un empleo donde se necesitaban mujeres provenientes de México que comprendieran el nahuatl tanto escrito como hablado. Lloró de emoción. Nunca lo imaginó. El ser una mujer con sangre indigena le abrió las puertas y recuperó un poco la autoestima y el orgullo de provenir de aquellas tierras.
Lo único que puedo agregar es inculcar a todos los lectores, así como a las personas, que traten de adoptar una actitud positiva respecto a sus orígenes, que toda esa lucha de los héroes de la independencia no se vea reducida a festejar solo un día al año, sino dejar a un lado la esclavitud que nos somete a todos. Alguien me comentó que a México solo le falta independizarse de las ideas provenientes del extranjero. A lo que me reí coincidiendo con ellos. Nuestras carteleras de películas tienen mayor porcentaje de películas provenientes de los estados unidos y la ropa que dignificamos más es la de marca norteamericana. Me incluyo definitivamente en una de esas tantas personas que lleva marca americana aunque no niego que los deshilados y los trajes típicos de México son fascinantes.
Viva nuestra independencia, vivan los héroes que participaron en ella, viva su valentía. ¿Harías lo mismo si tuvieses que encontrarte en la necesidad de defender tus raíces? ¿Te escondes detrás de una máscara de verguenza por la manera en que tu país enfrenta sus condiciones? Llevar a México en el corazón es transmitir un concepto renovado de él con la actitud, no sólo con las palabras sino actuando de manera que el orgullo transmita integridad, respeto y un sentido honesto de donde provenimos.
Mentira que México esta lleno de corrupción, de narcotraficantes y de personas ligadas al crímen organizado. Eso está en todas partes, no sólo en nuestro país.
Recuerdo una película dirigida por Robert Rodriguez, no, no es machete, sino otra, donde se hace el comentario de. ARe you mexican or mexicant? Eres mexipuedo o mexinopuedo? Soy mexican, todos podemos superar el terrible concepto que se tiene de nosotros. No quiero agregar que he recibido algún tipo de maltrato por parte de los americanos, ni de los mexicanos, me siento afortunada al reconocer que cuando mantienes una actitud positiva respecto a las personas, ellas extraen de sí mismas lo mejor de sus personalidades.
Espero que hayan tenido un excelente quince de septiembre y recuerden que México no sólo es una tierra sino también está poblada de creativos habitantes que sueñan con encontrar la libertad que sus ancestros les inculcaron. Celebra el ser mexicano diario porque cuando estás lejos de él no puedes sino sentir una extraña melancolía en el centro del corazón que te obliga a valorar tu procedencia.
Felicidades.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: